“Este studio demuestra que hay algo de real en los efectos de la acupuntura en pacientes con fibromialgia”, afirma David Martin, anestesiólogo y director del proyecto. “En nuestro studio intervinieron pacientes con síntomas tanto moderados como severos de la enfermedad”. “Actualmente, no hay curas disponibles, así que los pacientes a menudo se siente frustrados y continúan sintiendo dolor y fatiga” y señala “La acupuntura es una de las pocas cosas que han demostrado ser efectivas en estos síntomas. Y por eso debe ser particularmente atractiva en pacientes que no toleran la medicación”.
En el estudio, llevado a cabo por especialistas en tratamientos paliativos del dolor, intervinieron un total de 50 pacientes en los que los tratamientos usuales resultaron inútiles. A estos se les asignó al azar recibir una sesión de acupuntura real o una simulada, sin ser informados acerca de qué tipo de tratamiento recibían. Estos se administraron en seis sesiones durante tres semanas.
Todos los pacientes rellenaron un cuestionario inmediatamente después del tratamiento y otro un mes y siete meses después, con el objetivo de determiner el grado en que sus síntomas afectaban su vida diaria. Al finalizar el estudio, se constató que los pacientes que recibieron una acupuntura “real” mejoraron significativamente sus síntomas de dolor, fatiga y ansiedad, experimentando su mayor mejoría un mes después del tratamiento. Sin embargo, pasados los siete meses, estas mejoras habían desaparecido.
“Nosotros esperábamos que la acupuntura aliviara el dolor”, afirma el Dr. Marti, “lo que no esperábamos es que también mejorara la fatiga y la ansiedad”. En este sentido, el Dr. Martin considera que esto se debe a que la acupuntura incide directamente en las causas de los tres síntomas.
Asimismo, también se observó que, aunque los pacientes notaron una mejora de los síntomas, las funciones físicas no aumentaron, a pesar de que los pacientes se sintieran menos cansados. “Esto no es una sorpresa, porque es algo típico en otros problemas crónicos: se puede aliviar el dolor, pero es mucho más difícil incidir rápidamente en la actividad del individuo” y añade “Un enfermo crónico necesita más que un alivio de los íntomas para llevar una vida normal, esto sólo es el principio”.
Fuente: Altmedicine.com
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